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sábado, 7 de febrero de 2009

Te amo por lo que eres



Un huracán de trópicos,
un campo impredecible
una luz que baja ansiosa
a fundirse en el rayo
del deseo.
Tú moldeas mi carne
y soy brizna leve que se mece
al poder de la música en tus dedos.
Mi hombro, palomar
para tu arrullo,
mi voz una plegaria de la sangre
y tú, brujo del amor, llegas
al aquelarre con la pócima
agridulce de los besos
malabarista para la vibrante
cuerda del amor.
Rito viejo como el tiempo,
como el mundo,
pero siempre deslumbrante
en la palabra cuando dices:
hágase la luz
y yo inauguro el sol
en mitad de mi sexo
y me decido a reinventar el mundo
o lo que es más: a desafiar a la muerte.

Te amo por lo que eres
me amo por lo que soy
cuando estoy contigo.

martes, 3 de febrero de 2009

Gnosis



¿Conoces el olvido?
Es blanco, dolorosamente blanco.
Acaso en un instante
se descorra un horizonte rojo,
y corramos tras él,
para sumir el blanco que nos pesa

y nuevamente es níveo el camino;
en las manos se prende la agonía
y dobla en las arterias la campana.
Quizá nos arrastramos…
porque es lento el camino y es tan blanco,
que se pierde el contacto con la vida.

¿Conoces el olvido?
Mira mis manos blancas, mi cabello,
la sangre que no tiñe,
el pulso que repite horas vacías,
y este grito callado en la garganta.

Si preguntan por mi...




Si preguntan por mí…
diles que salí a cobrar la vieja deuda
que no pude esperar que a la vida
se le diera la gana de llegar
a mi puerta.
Diles que salí definitivamente
a dar la cara sin pinturas
y sin trajes el cuerpo.
Si preguntan por mí…
diles que apagué el fuego,
dejé la olla limpia y desnuda la cama,
me cansé de esperar la esperanza
y fui a buscarla.
Diles que no me llamen…
Quité el disco que entretenía en boleros
el beso y el abrazo
la copa estrellé contra el espejo
porque necesitaba convertir
el vino en sangre
ya que jamás se dio el milagro
de convertirse el agua en vino.
Si preguntan por mí…
diles que salí a cobrar la deuda
que tenían conmigo el amor,
el fuego, el pan, la sábana y el vino,
que eché llave a la puerta
y no regreso.
¡Definitivamente diles
que me mudé de casa!